El entorno
Las grutas
de Collepardo
Las Grutas de Collepardo se extienden por cerca de 30 metros sobre
el torrente del Fiume, que en el transcurso de millones de años
ha modelado todo el valle. La cavidad se compone de una zona grande
y de una sala menor que actualmente está cerrada al público,
para proteger la pequeña colonia de murciélagos que
la pueblan, especialmente en la época del letargo. El espectáculo
de las estalactitas y de las estalagmitas, creadas por el goteo del
agua con el paso de miles de años, y formando figuras realmente
increíbles es de una belleza inigualable.
Las Grutas de Collepardo son importantes también desde el punto
de vista paleontológico, de hecho se han encontrado numerosos
restos de fauna pleistocénica (Cervus elaphus) y restos de
esqueletos humanos de la edad de bronce (1600-1400 a.C.).
El Pozo de Antullo
El Pozo de Antullo es una fosa de origen calcárea creada después
del desprendimiento de una cavidad subterránea, de forma oval,
su circunferencia es de 300 m. y su profundidad máxima de 70
m. A lo largo de las paredes verticales penden maravillosas cortinas
de estalactitas, mientras el fondo está resguardado por una
rica vegetación. La rareza del fenómeno y el mismo aspecto
salvaje y siniestro han encendido durante siglos la fantasía
popular, que ha mezclado leyendas y cuentos fantásticos sobre
el origen del pozo.
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